martes, 11 de septiembre de 2007

Solo para dos (Por: Leonardo Parada)

Cuando la ciudad duerme
Aun tu estas despierta
Esperando que tu luz regrese
Mientras tranquila aguardas en espera.
Miras por tu ventana siempre abierta
Por donde entra esperanza y brisa fresca
Te inclinas para ver mejor las estrellas
Mientras tranquila y serena, aun en espera.

A lo lejos en la calle se oye un ruido
Y en ese instante cambia tu semblante
Tus mejillas se ruborizan y se acelera tu latido
E impaciente esperas el tiempo restante.
Tus ojos se abren de par en par
Y buscas en tu ventana un rayo de alegría
Que nuevamente te haga respirar
Y retire suavemente tu agonía.

En tu ventana un rayo de luz aparece
Escondido en los ojos de tu joven amante
En ese instante en tu cuarto amanece
Y dejas que tus sentimientos se desaten.
Mientras la ciudad tranquila duerme
En tu alcoba hay una fiesta privada
Llena de cariño, pureza y amor,
Una fiesta privada, solo para dos.

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