Las tormenta se acerca se dijo
La oscuridad lo invadió
Se asusto pero la enfrento con un grito
La angustia y soledad llego.
No se ve la luz en ningún lado
En todas partes las risas se apagaron
La melancolía se instalo
Y el dolor todo lo cubrió.
¿Hay alguien que me escuche?
Gritaba aterrado el corazón
El alma se escondió en su estuche
Porque el silencio la humillo.
La tormenta era despiadada
La sentía el alma, había dolor
La alegría era robada
Y se apodero de todo el horror.
Los lazos se rompían
Ya no lo ataba nada
Solo desesperanza sentía
La soledad de todo se apoderaba.
Solo pedía que alguien le brindara
Un rayo de luz, una estela de esperanza
Al final solo y derrotado esperaba
Que la muerte de la tormenta se lo llevara.
viernes, 21 de septiembre de 2007
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